miércoles, 23 de octubre de 2013

Coche rojo


Fotografía tratada. Antes de la fotografía digital buscábamos colores primarios y empleábamos trucos para aumentar la saturación de color. Ahora, cualquier programilla te lo da hecho.

A todos mis comunicantes



Desde el principio de la crisis económica que nos embarga, he recibido infinidad de mensajes  denunciando corrupciones de toda índole. Presidentes, ministros, políticos nacionales y autonómicos, banqueros, magistrados, jueces, etc, han sido vilipendiados en apasionados emails que convocaban a la firma urgente  y  reenvío inmediato del panfleto, o llamaban directamente a la manifestación callejera. 

En días de bella ingenuidad atendí con rigor a los ruegos de mis comunicantes en la creencia de que este tipo de difusión promovería cambios beneficiosos para mis sufridos conciudadanos. Pero han pasado los años y aquí no se mueve una puta hoja. Comunico por tanto a mis remitentes que a partir de ahora no firmo, no reenvío y, por mi salud mental, ni siquiera leo mensaje alguno que tenga trazas de denuncia.

Como pensionista que soy, me sentaré a la puerta de mi casa a ver si algún día veo pasar "el cadáver de mi enemigo". Mientras tanto esperaré tranquilamente a que nos vuelvan a invadir  los Bárbaros quienes, como escribió Cavafis, a lo mejor son una solución después de todo.

Saludos

M. Casanova

lunes, 21 de octubre de 2013

Buganvilla


Identidad






Martes, 9
Mi nombre es Alejo Montesini y alguien me vigila. Hay un hombre que parece estar pendiente de mis movimientos. El individuo no está siempre presente, pero se deja ver con demasiada frecuencia para que los encuentros sean casuales. Por otra parte no es un vigilante discreto, quiero decir que no se oculta, no intenta pasar inadvertido, simplemente se muestra ante mí. Supongo que no tuve conciencia de este hecho hasta la tercera o cuarta vez que se dejó ver. Pensé que era alguien conocido aunque no fuí capaz de identificar su rostro ni precisar en que momento y circunstancia se había realizado el conocimiento. Su aspecto, siempre el mismo, no es difícil de olvidar: es un hombre de edad madura, tal vez más joven pero envejecido por la calvicie; su cara es alargada y flaca y luce un escueto bigote; lleva una gabardina blanca ceñida con un cinturón y usa gafas oscuras. 

Yo había salido de mi oficina (una agencia de publicidad), hacia las siete de la tarde, y estaba esperando que se abriera el semáforo para cruzar la calle y dirigirme al aparcamiento cuando lo vi. Su imagen me resultó familiar y supe que lo había visto antes. Después se abrió el semáforo, crucé la calle y dejé de verlo. Durante unos segundos me esforcé en identificar aquel rostro y luego lo olvidé.
Sábado 13
Hoy he vuelto a ver al individuo. Estaba en unos grandes almacenes mirando unas corbatas y al alzar la vista lo he vuelto a ver. Estaba a unos diez metros y parecía interesado en un expositor de ropa interior. Mientras yo le observaba se ha vuelto hacia mí y ha sostenido mi mirada. Por un momento he creído que iba a acercarse y me iba a saludar. Eso hubiera normalizado la situación. Yo hubiera dicho: "creo que nos conocemos, pero no consigo recordar..." Nada de eso ocurrió y reprimí el deseo de hablarle. Fijé la vista en las corbatas y cuando me volví a mirar había desaparecido. No acierto a darle explicación a este suceso y me siento desconcertado. ¿Es posible que alguien me vigile? Le hablaré a Andrés de este asunto.

sábado, 19 de octubre de 2013

Intemperie

He leído la novela Intemperie, de Jesús Carrasco. He leído también las críticas adversas con las que en general disiento. ¿Por qué nos gusta una novela? El mismo libro puede gustar a miles de lectores o solo a unos pocos. ¿De qué depende? Nos dicen que hay buena literatura y mala literatura, pero ¿con qué criterio se juzga? 

La novela es una forma de ficción. Nadie debería definir, ni costreñir, ni clasificar, ni juzgar la ficción: sea novela, teatro o cine es el reflejo de una época, la expresión de una sensibilidad cambiante. Quizá haya en la mente de cada persona ignorados rincones, receptores de ficción, que no discriminan lo antiguo de lo nuevo, lo culto de lo popular, lo experimental de lo consagrado, la literatura comprometida de la de evasión: solo es necesario que se produzca una resonancia, una sintonía, que no tiene por qué ser la misma en todas las personas, ni la misma en distintos momentos de la vida. Solo es necesario que el lector se conmueva.


Leí Intemperie en formato electrónico y luego lo compré en papel, que es como me gusta conservar los buenos libros.

Ingravidez


(Foto tratada. Fuente Internet)

jueves, 17 de octubre de 2013

Compositores olvidados

Carl Czerny (1791-1857) fue un compositor austriaco, discípulo de Beethoven, que puede ser considerado el padre de la moderna técnica pianistica y la base de toda una generación de pianistas que se extiende hasta nuestros días. Muchos de los estudiantes de Czerny, comoTheodor Leschetizky, Franz Liszt y Kullak Theodor también se convirtieron en maestros y han llevado adelante el legado de Czerny. Grandes pianistas modernos ( como Arrau y Barenboim) son el fruto de un árbol musical que se originó en Carl Czerny. Aunque solo es recordado por su labor pedagógica, Czerny tiene una obra extensa en la que figuran misas, sinfonías, conciertos y música de cámara, que en los últimos años empieza a ser conocida. Fue el primer músico que utilizó la palabra estudio para designar un tipo de composición pianistica. (Fuente Wikipedia)


Emil Bohnke (1888-1928) fue un compositor y director de orquesta alemán. Él y su esposa murieron en un accidente automovilístico cuando el compositor solo contaba 40 años. Su obra no es extensa, pero fue muy admirada en su época. Cultivó el Romanticismo en sus primeras composiciones, pero pronto se interesó por las innovaciones de la Segunda Escuela de Viena. Después de su muerte su música fue prohibida por el Tercer Reich, ya que su mujer, Lili von Mendelssohn, familiar del gran compositor Félix Mendelssohn, era judía. El hijo menor de Bohnke, Robert Alexander, tenía un año cuando perdió a sus padres. Cuidado por sus abuelos llegó a ser un considerado pianista. Solo en 2001, tres años antes de su muerte, consiguió realizar las primeras grabaciones de la música de su padre: un disco de obras para piano solo y el concierto para piano y orquesta.
(Gracias a Odeon (odeonmusic.blogspot.com.es) por descubrirme la música de Emil Bohnke).