lunes, 30 de diciembre de 2013

Samuel fotógrafo


Ladrones de banda ancha

En un artículo reciente, Las bandas de la banda ancha, (El País, 23/12/2013) Javier Marías se siente estafado por las eventuales descargas gratuitas de sus libros desde Internet y la consiguiente disminución de las ventas en papel de sus novelas. No digo que le falte razón, pero ¿quién tiene la culpa de que esto ocurra? Les cuento mi propia experiencia. Durante toda mi vida he comprado libros -en papel, claro, no había otros-, y por lo menos en tres ocasiones, por falta de espacio, he tenido que aligerar mi biblioteca regalando o donando los ejemplares descartados. Otro tanto me ha ocurrido con la música. Tengo una discoteca de casi 3000 discos, cedes originales, y no contabilizo los antiguos LP que también ocupan lo suyo.

Luego vinieron los ordenadores, Internet, los primitivos modems y por último la banda ancha, esa que tanto molesta a Marías. Y un día parecieron los libros electrónicos. Eran cómodos, pesaban poco y podían almacenar una cantidad insospechada de libros que, en papel, hubieran ocupado un espacio considerable  en nuestras estanterías. Hasta aquí, nada perjudicial para los escritores: los libros se compraban y se descargaban de determinadas páginas web sin mayor problema. Es verdad que el precio de los libros en formato electrónico, en comparación con su costo en papel, resultaba (y resulta) un poco elevado: si el precio de un libro encuadernado es 24, 90 euros (éste es un ejemplo real, aunque hay mucha variación) y el mismo, en formato e-book, cuesta 17 euros, uno piensa que no hay proporción entre los gastos editoriales de uno y otro. Si además estos libros vienen por lo común encriptados y en diferentes formatos, de modo que solo se pueden leer en un determinado aparato y en un solo ordenador, y como consecuencia uno no los puede prestar a los amigos, como hacíamos antes con los libros de papel, resulta que comprar un libro virtual no es que sea caro, es que es carísimo.

Un día aparecieron las páginas de descarga gratuita: libros, música, películas, series... No voy a repetir lo que todo el mundo conoce, las polémicas sobre los derechos de autor, las leyes antipiratería, la clausura de algunos servidores, etc. Fue como ponerle puertas al campo. Pero eso no es lo que aquí se discute. El lector corriente, el usuario de Internet, no pinta nada en esos discursos. Si hay un vacío legal, si los estados no pueden domesticar la fuerza de la red, es problema de ellos; la gente no tiene la culpa y se limita a coger lo que le ofrecen. Porque vamos a ver, ¿hay delito en aceptar lo que a uno le regalan? Para mí no constituye un latrocinio ni un problema ético realizar descargas gratuitas de Internet, ni tengo conciencia de estar estafando a nadie. Tampoco necesito justificarme con el argumento -muy extendido- de que bastante sobreprecio hemos tenido que pagar antes de las "descargas ilegales". Cuando he tenido que pagar (y tengo, porque sigo comprando libros y discos) he pagado; cuando me ofrecen algo gratuito lo acepto. Todo lo demás es hipocresía y no me merecen consideración los que enarbolan el estandarte de una honestidad ficticia.


Me parece injusto que los escritores y los interpretes ganen menos (no tanto las editoriales y las discográficas), y si en el futuro los gobiernos logran erradicar lo que ellos llaman piratería informática lo aceptaré sin problemas, pero hasta entonces continuaré siendo un descargador ilegal . A veces me pregunto si esos escritores tan enojados son tan puros y solidarios como para comprar siempre los libros que leen o se benefician alguna vez (aunque sea a oscuras) de los mismos regalos informáticos que el resto de los mortales. 

martes, 24 de diciembre de 2013

Montañas


Este cuadro está inspirado en la pintura de Von Jawlensky  y me parece adecuado para acompañar la música de Silvestrov.

Silvestrov

"La música es siempre una canción, incluso cuando no puede cantarse: no es una filosofía, no es una visión del mundo. Es, sobre todo, un canto, una canción que el mundo canta sobre sí mismo, es el testimonio musical de la vida".

 Este pensamiento pertenece a Valentín Silvestrov, un músico nacido en Ucrania en 1937. Silvestrov es uno de más grandes y más desconocidos compositores del siglo XX. 




jueves, 19 de diciembre de 2013

Pastorcilla


Lo que tenemos delante


 George Orwell decía que mirar lo que se tiene delante de los ojos requiere un constante esfuerzo. Muchos de los que vivimos el comienzo de la democracia no hicimos ese esfuerzo y ahora nos asombra lo que ven nuestros ojos. Si no se hubiera producido esta crisis económica seguiríamos estando ciegos o miraríamos sin ver. Ahora no solo vemos lo que está delante de nuestros ojos, también miramos hacia atrás con rabia. ¿Desde cuándo está sucediendo esto? ¿Cuándo empezaron a robar?

No habíamos visto antes pero vemos ahora que nuestros políticos han corrompido la Transición, un momento histórico ilusionante que creíamos invulnerable. Hoy los sociólogos hablan de la "falsedad" de la Transición, porque " fue una imposición neta de la fracción reformista del franquismo que la mayor parte de la población revalidó". Bueno, ¿y qué? Esa imperfecta reforma permitió convocar elecciones generales y crear una Constitución. ¿Podía pedirse más? Puede que la Transición no fuera perfecta, pero desde luego no es culpable de la corrupción política que ahora nos abruma.

Por su parte los políticos están perplejos: ¿qué le pasa a la gente? ¿de qué protestan? Nosotros estamos haciendo las cosas como siempre: igual que los que nos precedieron, igual que los que precedieron a los precedentes. El problema que aflige ahora a la clase política (no hay tal "clase" política, pero es como mejor se entiende) es arduo: recuperar el prestigio ante los ciudadanos. Y a los ciudadanos les importa poco que la regeneración social la lleven a cabo los políticos de derechas o los de izquierdas: perciben que la frontera entre una y otra ideología es cada vez más difusa. Los partidos políticos, como algunos equipos de futbol, se están quedando sin hinchas, y esta situación suele ser terrible para los equipos porque no llenan los campos, pierden patrocinadores y corren el riesgo de bajar a segunda división.


Si no quieren afrontar ese riesgo sería conveniente que nuestros políticos prestasen más atención a Orwell y estuvieran atentos a lo que tienen delante de los ojos. Aunque sea con esfuerzo.

martes, 17 de diciembre de 2013

Arboleda


Nací en Toledo un día de febrero y ese día un incendio destruía la ciudad vieja de Santander. Sin embargo en Toledo nevaba. Los augures hubieran dicho que nací entre el fuego y la nieve y habrían hecho predicciones. Ahora ya no hay augures y es tarde para pensar en el fuego y la nieve, pero hubo un tiempo en que creía o me gustaba creer en esos símbolos. Siempre hay un momento para creer en todas las cosas.


Escribir sobre uno mismo es una maldita tentación contra la que se lucha toda la vida y al final se acaba sucumbiendo. Uno tiene la absoluta certeza de que su vida no le interesa a nadie (tal vez a 4 o 5 personas), pero cuando se llega a una determinada edad uno se dice a sí mismo: debería dejar constancia de algo. Quizá por eso haya iniciado este blog. Quizá estoy empezando a dejar constancia.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Botellas


Últimas lecturas


He leído de manera sucesiva, aunque sin intención, dos novelas que se desarrollan en Israel y que, de manera inevitable, tienen como música de fondo el conflicto palestino israelí. La primera narración, "El Atentado", está escrita por un árabe, un ex-militar argelino que firmaba sus libros con un pseudónimo femenino, Yasmina Khadra, por miedo a la censura. El autor de la segunda novela, "El Amante", Abraham Yehoshua es judío. Estos escritores tienen en común su rechazo de la violencia, la idea de que el conflicto entre árabes y hebreos debe terminar y que ambos pueblos pueden convivir en paz. Pero ni siquiera en sus libros logran formalizar esa utopía.

En la novela de Yehoshua, los personajes árabes que viven en territorio israelí, son tratados con respeto, con afecto incluso, pero es imposible no percibir un sentimiento de condescendencia hacia ellos: son buenos, amistosos, trabajadores, pero irremediablemente inferiores. El libro de Khadra cuenta la historia de un médico árabe, integrado en Israel, cuya esposa se inmola en un atentado suicida. El autor, a través de sus personajes, desaprueba esa violencia, pero no puede evitar transmitir una justificación subliminal del atentado. Es triste, pero erradicar ese antagonismo geográfico, consecuencia de decisiones políticas equivocadas, parece imposible incluso en la ficción.


Para contrarrestar el posible pesimismo que inspiran estos temas, les propongo escuchar la música de Ludovico Einaudi, un compositor italiano actual al que no le importa definirse como minimalista.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Casares

(Técnica mixta)

San Pablo y las sumisas

Gran escándalo en los medios a causa de un libro escrito por una italiana que ha editado en España Nuevo Inicio, una editorial creada por el arzobispo de Granada monseñor Martínez. Cásate y sé sumisa es el título. Hasta a la ministra Mato (ver para creer) a pedido la retirada de la obra por su contenido irrespetuoso con la mujer. Resultado: número uno de ventas en Amazon. A lo mejor es de lo que se trataba. La provocación, ya se sabe, es lo que más vende.

¿Creen realmente los cristianos que la mujer debe ser sumisa? Tanto la autora como el clérigo sustentan sus afirmaciones en las palabras de San Pablo. He aquí el gran error del arzobispo y de la Iglesia Católica en general. Justificar sus dictámenes con palabras que se dijeron hace dos mil años es ignorar con deliberación el progreso de la humanidad. Esas palabras pudieron ser válidas en el siglo I, pero no lo son el siglo XXI. No es comparable el nivel social de la mujer en tiempos de Cristo con el actual. Es como si los médicos siguiéramos practicando la medicina de Hipócrates o los filósofos siguieran aludiendo al demiurgo platónico. San Pablo fue un hombre muy listo, pero hablaba para los cristianos de su época. Por tanto, escudarse hoy en día en lo que él dijo es una inconsecuencia.


Por otra parte, a mi juicio, hay una interpretación sesgada de lo que escribió Pablo. Si tienen curiosidad pueden consultar la Epístola a los Efesios. Rescato aquí los versículos en cuestión:  Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor,  porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.  Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.  (Efesios 5, 22-25) Yo no veo que aquí  se hable de sumisión. Más me parece que "estar sujetas" podría ser una prevención del adulterio y no una forma de esclavitud. Sobre todo cuando más adelante proclama: Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos (...) porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 

En un contexto histórico, las palabras de Pablo podrían no resultar demasiado lesivas para el género femenino, y no deberían usarse como arma arrojadiza por la curia conservadora.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Luces encendidas


Nubes


El Lector

 Hace años leí la novela El Lector, de Bernhard Schlink, y hace poco he visto en DVD la película que se hizo sobre este libro. Por su interpretación de Hanna Schmitz, Kate Winslet obtuvo un Oscar en 2008. Conservaba un buen recuerdo de la novela y su versión cinematográfica no me decepcionó.

Es infrecuente que esto ocurra, ya que en la adaptación al cine de muchos libros es necesario suprimir secuencias, personajes, reflexiones, etc, dada la limitación temporal del metraje. En ocasiones el guionista renuncia a comprimir el texto original y se inventa algo diferente, vagamente relacionado con el libro, y el resultado puede ser una película buena o mala, pero en todo caso no comparable con la novela. Sin embargo, en la película El Lector -quizás porque la novela no es muy larga-, se conservan muy bien el espíritu y la trama del libro, y los actores se identifican totalmente con los personajes. El guionista David Hare hizo un buen trabajo

Schlink, que es juez de profesión, después de El Lector escribió El Regreso, su mejor libro en mi opinión. En ambos relatos (en toda su obra, en realidad) está latente un asunto apasionante: el pasado nazi de los alemanes que nacieron después de la guerra. En las dos novelas hay referencias a La Odisea, una  obra que Schlink debe tener en gran estima, sobre todo en El Regreso -el título ya es un indicio-, un relato que se construye sobre el armazón de la epopeya homérica. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Pintores desconocidos (para mí) II


August Macke. Modegeschäft, 1913. (Oleo sobre lienzo)

August Macke (1887-1914) fue uno de los principales miembros del grupo expresionista alemán Der Blaue Reiter (El Jinete Azul). El encuentro de Macke con Robert Delaunay en París en 1912, supuso una revelación para él. El Cubismo cromático de Delaunay  influyó definitivamente en el arte de Macke a partir de ese momento. Sus escaparates de tiendas pueden ser considerados una interpretación personal de las Ventanas de Delaunay, combinadas con las imágens futuristas que vio en Italia. El ambiente exótico de Túnez, que Macke visitó con Paul Klee y Louis Moilliet en 1914, fue fundamental en la aproximación a la luz de su etapa final, en la que creó una serie de trabajos que se consideran actualmente obras maestras. La carrera de Macke fue interrumpida bruscamente por su temprana muerte en septiembre de 1914, en el frente de la I Guerra Mundial. 
(Fuente: Wikipedia)

sábado, 16 de noviembre de 2013

Pintores olvidados (por mí) I

Quiero recordar a dos pintores, que no llamaré olvidados en general, pero que sí lo eran para mí. Siempre, en la música, en la pintura o en cualquier otra manifestación artística, habrá grandes artistas eclipsados por otros que, sin ser necesariamente mejores, alcanzan la fama. Y la fama o el éxito, como todo el mundo sabe, dependen a veces de circunstancias que tienen poco que ver con el mérito artístico. Yo había olvidado o ignoraba que existieran Derain y Macke, pero la  reproducción de algunos de sus cuadros en caratulas de disco despertó mi atención. Este tardío descubrimiento me causó un fuerte impacto, hasta el punto que me he atrevido a copiar cuadros suyos. (Puede que suba las copias algún día). Hoy recordaré al primero de estos pintores.


André Derain. Charing Cross Bridge (Oleo sobre lienzo)

André Derain (1880 - 1954) fue, junto con Matisse y Vlamink, uno de los creadores del fauvismo. En 1905 dichos pintores exhibieron por primera vez sus obras en el Salón de Otoño, junto a sus colegas Rouault, y Henri Charles Manguin. En la misma exposición había una escultura renacentista, lo que hizo exclamar a un crítico: Mais c'est Donatello parmi les fauves! (Pero es Donatello entre las fieras). A Derain y sus amigos no les molestó que los llamaran fauves y lo adoptaron como nombre para su estilo. El fauvismo, por encima de todo, daba importancia al color, aunque se descuidaran aspectos básicos de la pintura como el trazo o la perspectiva.  La trayectoria artística de André Derain fue muy extraña: en 1908, sin explicar a nadie por qué, destroza sus obras y se dedica a pintar paisajes similares a los de Cézanne. Y más adelante, en 1916, retrocede aún más e imita el dibujo clásico de Emille Corot. Su vida fue también complicada. Durante la Segunda Guerra Mundial, contemporizó con los nazis y el gobierno de Vichy, por lo que tuvo que afrontar acusaciones de colaboracionismo al final de la guerra. Murió en 1954 atropellado por un camión.
(Fuente: Wikipedia)

lunes, 11 de noviembre de 2013

Todo a 100


Relato de Vicente (Fragmento de mi novela inédita "Los Espejos Rotos")

Pero yo también he sentido el amor, ese amor que te ablanda los sentidos y corta tu respiración cuando contemplas a la persona amada. Es una vieja historia que os contaré si queréis que lo haga y si no me lo impide esta botella que me he propuesto vaciar, aunque no sé muy bien si ya os la he contado antes, pero qué importa, la misma historia es diferente según los días. Esto lo decía mi abuelo, que gustaba de contar historias perversas a sus nietos con gran disgusto de mi madre. Gran tipo mi abuelo, se divertía relatando obscenidades a los niños, que no eran obscenidades aunque entonces lo pareciesen. Eran retazos reales o inventados de su propia vida. Solía contar siempre la misma historia, aunque cada vez la aderezaba de un modo distinto, introduciendo nuevos personajes y acontecimientos, e incluso variaba el final, y cuando se lo hacíamos notar nos miraba con sorna y decía que las historias, como las personas y las nubes, son diferentes según los días. Pero a lo que voy, hace años yo estaba en la legión, no me preguntéis cómo ni por qué, esa es otra historia, pero como digo, me había enrolado en la legión y estaba en África, en el Sahara Español para ser exactos. 

La vida en el tercio era dura y cruel, aunque a mí no me lo parecía tanto, en aquella época los moros estaban tranquilos y existía una cierta relajación de la disciplina. Las únicas peleas eran entre nosotros mismos y se castigaban con severidad. Cuando estábamos de permiso íbamos al pueblo más cercano para emborracharnos y acostarnos con unas moras divinas que ejercían desde muy jóvenes la prostitución. Aquella vida no me parecía tan mala: no tenía uno nada en que pensar, la comida era abundante, las mujeres fáciles, lo único que se me pedía era obediencia y ni siquiera sabían quién era yo, porque me había alistado con un nombre falso. Las cosas se jodieron con la llegada de aquel tenientillo. Había habido otros antes que él: lechuguinos imberbes recién salidos de la academia que pretendían ganarse el respeto de aquella ralea. Pero éste era más cabrón, disfrutaba humillando a sus subordinados, solía golpearlos con una fusta que llevaba siempre consigo, igual que unas botas altas de montar, para que todo el mundo supiese que pertenecía al arma de caballería.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Después de la tormenta (Foto de Margarita Burgueros)


Licencia para pensar

Ahora es otoño. Hojas amarillas y rojizas en los árboles. Son inseparables otoño y melancolía. No importa, me gusta el otoño y quizá también la melancolía. Melancolía, una palabra un poco en desuso. Ahora decimos más a menudo ansiedad, depresión… Pero no es lo mismo, melancolía es recordar, recordar cualquier cosa, recordar un momento. La vida está hecha de momentos, de recuerdos y olvidos. Hay un olvido que se relaciona con el paso del tiempo y otro inconsciente que elimina cosas y situaciones que en algún momento nos hicieron daño. Los recuerdos no son perfectos. En ocasiones recordamos cosas que nunca sucedieron. Otras veces hay recuerdos de cosas no especialmente importantes que se adhieren a la memoria y persisten con inexplicable tenacidad. Los recuerdos son anárquicos, fluyen sin orden ni concierto. Con un pequeño esfuerzo uno intenta reconducir la cronología de los acontecimientos, pero casi siempre fracasa, porque  entonces los recuerdos empalidecen y se agotan y crean vacíos, como si se tomaran una pequeña venganza.


Leo la prensa en Internet. Solo titulares, alguna noticia, algún artículo. Ayer se conmemoraba el centenario de Albert Camus. Me sorprendió leer que en sus comienzos fue criticado, o desestimado, porque no tenía una formación filosófica integral. Fernando Savater recuerda que, para sus detractores, Camus fue en todo caso “un filósofo para alumnos de bachillerato". Hoy sigue siendo la opinión de no pocos académicos. Decían que un filósofo no se expresa con novelas o teatro. En este punto me pregunto si lo que leo es un homenaje o una demolición. Savater concluye: "Digamos que fue un espontáneo que saltó al ruedo de la filosofía". No salgo de mi asombro: ¿hay que tener licencia para pensar? ¿No se le permite a la gente corriente expresar sus pensamientos? Hay algo erróneo en todo esto, tal vez una valoración desmedida de la erudición. Es un hecho que los filósofos y sus indemostrables hipótesis,  se ven amenazados en el mundo de hoy por el pragmatismo de la ciencia.  En fin, no sé si Albert Camus fue un filósofo con denominación de origen, pero en todo caso fue un gran pensador y así prefiero recordarlo. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

La Ventana de los Mirlos


  Estoy despierto. Aún no he abierto los ojos, las imágenes del sueño se baten en retirada, se desdibujan, se sumergen en el olvido. Lentamente mi conciencia empieza a funcionar. La conciencia siempre es lenta, necesita tiempo para acomodarse a la realidad. Decimos: " Espera a que mis neuronas se organicen". Y es verdad. No que las neuronas corran de un lado para otro en busca de acomodo, pero sí que el cerebro se toma un tiempo para recobrar su actividad. Abro los ojos. Claridad tenue, grisácea. Subir la persiana, calzarme las zapatillas, tomar las píldoras que he dejado en el cuenco la noche anterior, contestar a mi mujer. ¿Qué día hace? Sol, niebla, lluvia... Depende. (Por cierto, la ventana por la que miro es la ventana de los mirlos. No siempre hay mirlos, pero a veces están por ahí picoteando). Al abrir la puerta de la cocina mi perro ladra y azota el aire con su rabo. No sé si se alegra de verme o reclama su comida. O las dos cosas. Preparar el té y el café, exprimir las naranjas. Vamos a despertar a mamá, le digo al perro. Corre por el pasillo y salta sobre la cama, le lame las manos y la cara. Es su rutina.

Otoño



lunes, 4 de noviembre de 2013

Mediterraneo


Bach

El compositor estadounidense Steve Reich (1936), padre del Minimalismo, dijo una vez que solo escuchaba música de J.S. Bach (1685 –1750), un poco de Beethoven y de Debussy (1862 - 1918) en adelante. Menospreciaba por tanto todo el Clasicismo (incluidos Mozart y Haydn) y todo el Romanticismo, casi siglo y medio de música. La afirmación de Reich puede considerarse una boutade, pero es interesante resaltar que no descarta a Bach. Nadie se atreve a descartar a Bach. Stravinsky se mofaba de Vivaldi pero respetaba a Bach.


Hay en la música de este compositor una intemporalidad que nunca nadie, antes o después, ha tenido. Hay páginas de Bach que podían haber sido compuestas ayer mismo. El otro aspecto que hace única su música es la introspección, un concepto profundo de la música que combina de manera asombrosa la percepción intelectual y la emocional. Para muchos la obra cumbre de J.S. Bach es la Misa en sí menor, para otros La Pasión según San Mateo. Hoy quiero destacar la música para teclado que, en mi modesta opinión, es el destilado más puro de su obra, y dentro de ella dos composiciones sublimes: Las Variaciones Goldberg y El Clave Bien Temperado.

A mi juicio los mejores interpretes de esta música son, Glenn Gould (1932-1982) -y su versión inmarcesible de las Variaciones Goldberg-, Ángela Hewitt (1958) y Evgeni Koroliov (1949). Éste último es menos conocido, pero la sensibilidad para interpretar a Bach de este pianista ruso me parece insuperable. Escuchen a Koroliov (aunque solo sea el Aria) en su versión de las Variaciones Goldberg.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Meditación


Oliver Twist en el Siglo XXI

Después del erotismo plastificado de las 50 sombras (que solo conozco por referencias) y sus grises y muy exitosas secuelas, uno se acerca con cierta prevención a las novelas de Sarah Waters, una escritora de éxito devota del amor sáfico. Investigo un poco y descubro que la tesis doctoral de esta escritora británica se tituló: "Wolfskins and togas : lesbian and gay historical fictions, 1870 to the present", y que utilizó esta información para escribir sus novelas.

He leído dos de sus libros: El lustre de la Perla (Tipping the Velvet, 1998) y Falsa identidad (Fingersmith, 2002), ambos editados por Anagrama. En ellos uno se ve sumergido en el dickensiano y sórdido Londres de la época victoriana y en su no menos sórdida vida social, con descripciones sencillas, pero eficaces, y personajes fantásticos que viven episodios increíbles, pero que uno se los cree como se cree Los Tres Mosqueteros o 20.000 leguas de Viaje Submarino. Sus atormentadas protagonistas, sin embargo, no parecen tan antiguas: son mujeres de nuestra época trasladadas a finales del siglo XIX. En la forma de contar de Sarah Waters puede percibirse una sutil ironía, con la que quizás nos da a entender que ella misma es consciente de la inverosimilitud de su relato. Pero esta ironía no le impide transmitir al lector el afecto que siente hacia sus personajes, incluidos los más malvados.


¿Pero hay erotismo? Pues sí, hay erotismo y amor lésbico, pero contemplado desde un punto de vista emocional; nada que ver con las clínicas descripciones del porno más o menos light  de los best sellers de hoy en día. En Inglaterra, estos libros han dado origen a series televisivas. Si buscan una literatura de evasión (si es que esto tiene algún significado), algo diferente a nuestras amadas novelas policíacas, pueden leer a Sarah Waters.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Escaparate


(Técnica Mixta)

Sobre la democracia

"La capacidad humana para la crueldad es ilimitada. Puede que capacidad no sea la mejor palabra, pues sugiere una energía activa, y, en este caso, dicha energía no es ilimitada. La indiferencia humana a la crueldad es ilimitada. Al igual que lo son todas las luchas contra esa indiferencia.

Todas las tiranías entrañan crueldades institucionalizadas. No tiene sentido a este respecto comparar una tiranía con otra, porque, pasado un punto, todos los dolores son incomparables.

Las tiranías no solo  son crueles por sí mismas, sino que además ejemplifican la crueldad y, por consiguiente, fomentan la capacidad para serlo, y la indiferencia frente a ella entre los tiranizados."

 John Berger

 «La cuestión, en realidad, es ¿qué le hemos hecho a la democracia? ¿En qué la hemos transformado? ¿Qué sucede cuando la democracia se agota? ¿Qué sucede cuando se la vacía de significado? ¿Qué sucede cuando todas sus instituciones se han metastatizado en algo peligroso? ¿Qué va a suceder ahora que la democracia y el mercado libre se han fusionado en un solo organismo depredador, dotado de una imaginación limitada, estrecha, que prácticamente sólo gira en torno a la idea de incrementar al máximo los beneficios? ¿Se puede dar marcha atrás a este proceso? ¿Puede algo que ha mutado volver a ser lo que era?».   

Arundhati Roy

En los tiempos que corren, ser de izquierdas es un estado mental no una realización práctica. No hay margen para el idealismo. La derecha no es una ideología, nunca lo ha sido. La derecha es sólo la no-izquierda. Izquierda y derecha se reparten atributos inamovibles, falsos y arcaicos. La izquierda es (o debería ser) progresista, laica y social. La derecha es católica, conservadora y, según ellos, liberal. En el mundo de los mercados todo esto carece de significado. Europa, tras algunas revoluciones frustradas, vuelve a ser la Europa de los mercaderes que ya se impuso en el siglo XVI. Hoy disfrutamos de dos absolutismos: el de los dictadores (escasos) y el de los oligarcas (en aumento). No hay más. Las democracias son como los adornos navideños: decoran las ciudades y hacen felices a los niños.

M.Casanova

miércoles, 30 de octubre de 2013

Paisaje urbano (sobre un cuadro de Mae Wright)


Compositores polacos olvidados ( I)

Con la excepción de melómanos y musicólogos, la música clásica polaca es poco conocida y no es frecuente nombrar un compositor polaco que no sea Frederik  Chopin. 

Henryk Wieniawski (1835-1880) fue un gran compositor polaco, pero es recordado sobre todo como violinista, ya que desarrolló una técnica innovadora que le facilitaba  la ejecución de los pasajes más difíciles. Reclamado por el compositor Anton Rubinstein permaneció 12 años en San Petesburgo dando conciertos y enseñando en la Sociedad de Música Rusa. Fue el creador de la que luego se ha llamado escuela violinística rusa,  que implica un modo especial de sostener el arco (más rígido), técnica que se conoce como "empuñadura rusa" o "empuñadura de Wieniawski". Compuso dos conciertos para violín de extrema dificultad que no se interpretan con frecuencia. Henryk Wieniawski estaba enfermo del corazón y en los últimos años de su vida a menudo se veía obligado a interrumpir sus interpretaciones. En una ocasión, Tchaikovsky le ofreció su casa para que se recuperara. Murió en Moscú a la edad de 45 años. Desde 1952 el Concurso Internacional de Violín Henryk Wieniawski se hace cada cinco años.


Mieczysław Karłowicz (1876-1909) fue un compositor polaco, violinista y director de orquesta. Siguiendo la huella de Franz Liszt, destacó en la composición de poemas sinfónicos, igual que su coetáneo, y mucho más famoso, Richard Strauss. Su música es de un carácter romántico tardío muy afín a la música de Albéric Magnard y Alexander Scriabin.

Karlowicz murió a los 32 años al ser alcanzado por un alud cuando esquiaba en las montañas Tatra. Existe una piedra grabada conmemorativa en el lugar donde se encontró su cuerpo.  Gran parte de su obra desapareció durante la Segunda Guerra Mundial.
(Fuente: Wikipedia)

Aquí les dejo una versión del Concierto para Violín No 2 de Henryk Wieniawski a cargo del violinista Shlomo Mintz.


lunes, 28 de octubre de 2013

Hojas amarillas


Los Bryant

Ayer hablaba de los Everly Brothers, pero sería injusto no recordar que las canciones de más éxito de este conjunto fueron escritas por el  matrimonio Felice y Boudleaux Bryant. Su historia es casi un cuento de hadas. Boudleaux había estudiado violín y en sus comienzos tocaba en la Orquesta Filarmónica de Atlanta, pero pronto abandonó la música clásica y se unió a una banda de música country. En 1945 estaba actuando en Milwaukee, en un hotel donde trabajaba como ascensorista Matilda Scaduto. Se encontraron en un ascensor (como es lógico) y ella, sin vacilar, le dijo que le había reconocido porque "había visto su cara en un sueño cuando tenía ocho años y nunca había dejado de pensar en él". Matilda, que tenía 19 años y escribía letras de canciones, pasó pronto a llamarse Felice Bryant, y juntos formaron el matrimonio de compositores de country y pop-rock con más éxitos de la historia en Estados Unidos. Nunca se separaron.

Sin embargo su triunfo no fue inmediato. En1957 su canción "Bye Bye Love" fue rechazada por 30 interpretes (incluido Elvis Presley), pero unos cantantes casi desconocidos, los hermanos Everly, vieron posibilidades en la canción y la grabaron. Tuvo un éxito arrollador, alcanzó enseguida el número 2 de las listas americanas y lanzó a la fama a los Bryant y a los Everly. "Bye Bye Love" es un clásico que ha permanecido a través de los años interpretada por cantantes de todos los estilos. Otra canción de los Bryant, "All I Have To Do is Dream" (que es casi autobiográfica) alcanzó el número 1 en 1958 y fue millón de ventas. Pueden escuchar estas dos canciones cantadas en directo por los Everly Brothers. (Fuentes: Wikipedia y Allmusic)


domingo, 27 de octubre de 2013

Barcas


Foreverly...brothers

Norah Jones y Billie Joe Armstrong han grabado un remake de "Songs our daddy taught us", un LP  de los Everly Brothers de 1958, lo que constituye un merecido homenaje a estos cantantes. Todo el mundo está de acuerdo en que los Beatles revolucionaron la música pop y que todo fue distinto después de ellos, pero pocos saben que las armonías del conjunto de Liverpool estaban inspiradas en las canciones de los  Everly Brothers, como reconoció el propio John Lennon. Casi podría decirse que sin ellos no hubieran existido los Beatles. La peculiaridad  de este dúo consistía en armonizar primera y tercera voz, en la mayoría de sus canciones, en vez de primera y segunda voz como era hasta entonces habitual en los dúos. Las voces ásperas de los Everly , con esa tercera por alto, creaban un sonido afilado, casi hiriente, que rompía el patrón melódico un tanto almibarado de aquellos años. También los Beach Boys , Simon y Garfunkel y otros muchos conjuntos  se inspiraron en los Everly. 

Escuchen primero a Billie Joe y Norah Jones en el remake de la canción "Long Time Gone" y luego la versión original de los Everly Brothers. 


(Dedicado a mi hijo Pablo que, a pesar de su edad, conoce perfectamente a los Everly Brothers).

miércoles, 23 de octubre de 2013

Coche rojo


Fotografía tratada. Antes de la fotografía digital buscábamos colores primarios y empleábamos trucos para aumentar la saturación de color. Ahora, cualquier programilla te lo da hecho.

A todos mis comunicantes



Desde el principio de la crisis económica que nos embarga, he recibido infinidad de mensajes  denunciando corrupciones de toda índole. Presidentes, ministros, políticos nacionales y autonómicos, banqueros, magistrados, jueces, etc, han sido vilipendiados en apasionados emails que convocaban a la firma urgente  y  reenvío inmediato del panfleto, o llamaban directamente a la manifestación callejera. 

En días de bella ingenuidad atendí con rigor a los ruegos de mis comunicantes en la creencia de que este tipo de difusión promovería cambios beneficiosos para mis sufridos conciudadanos. Pero han pasado los años y aquí no se mueve una puta hoja. Comunico por tanto a mis remitentes que a partir de ahora no firmo, no reenvío y, por mi salud mental, ni siquiera leo mensaje alguno que tenga trazas de denuncia.

Como pensionista que soy, me sentaré a la puerta de mi casa a ver si algún día veo pasar "el cadáver de mi enemigo". Mientras tanto esperaré tranquilamente a que nos vuelvan a invadir  los Bárbaros quienes, como escribió Cavafis, a lo mejor son una solución después de todo.

Saludos

M. Casanova

lunes, 21 de octubre de 2013

Buganvilla


Identidad






Martes, 9
Mi nombre es Alejo Montesini y alguien me vigila. Hay un hombre que parece estar pendiente de mis movimientos. El individuo no está siempre presente, pero se deja ver con demasiada frecuencia para que los encuentros sean casuales. Por otra parte no es un vigilante discreto, quiero decir que no se oculta, no intenta pasar inadvertido, simplemente se muestra ante mí. Supongo que no tuve conciencia de este hecho hasta la tercera o cuarta vez que se dejó ver. Pensé que era alguien conocido aunque no fuí capaz de identificar su rostro ni precisar en que momento y circunstancia se había realizado el conocimiento. Su aspecto, siempre el mismo, no es difícil de olvidar: es un hombre de edad madura, tal vez más joven pero envejecido por la calvicie; su cara es alargada y flaca y luce un escueto bigote; lleva una gabardina blanca ceñida con un cinturón y usa gafas oscuras. 

Yo había salido de mi oficina (una agencia de publicidad), hacia las siete de la tarde, y estaba esperando que se abriera el semáforo para cruzar la calle y dirigirme al aparcamiento cuando lo vi. Su imagen me resultó familiar y supe que lo había visto antes. Después se abrió el semáforo, crucé la calle y dejé de verlo. Durante unos segundos me esforcé en identificar aquel rostro y luego lo olvidé.
Sábado 13
Hoy he vuelto a ver al individuo. Estaba en unos grandes almacenes mirando unas corbatas y al alzar la vista lo he vuelto a ver. Estaba a unos diez metros y parecía interesado en un expositor de ropa interior. Mientras yo le observaba se ha vuelto hacia mí y ha sostenido mi mirada. Por un momento he creído que iba a acercarse y me iba a saludar. Eso hubiera normalizado la situación. Yo hubiera dicho: "creo que nos conocemos, pero no consigo recordar..." Nada de eso ocurrió y reprimí el deseo de hablarle. Fijé la vista en las corbatas y cuando me volví a mirar había desaparecido. No acierto a darle explicación a este suceso y me siento desconcertado. ¿Es posible que alguien me vigile? Le hablaré a Andrés de este asunto.

sábado, 19 de octubre de 2013

Intemperie

He leído la novela Intemperie, de Jesús Carrasco. He leído también las críticas adversas con las que en general disiento. ¿Por qué nos gusta una novela? El mismo libro puede gustar a miles de lectores o solo a unos pocos. ¿De qué depende? Nos dicen que hay buena literatura y mala literatura, pero ¿con qué criterio se juzga? 

La novela es una forma de ficción. Nadie debería definir, ni costreñir, ni clasificar, ni juzgar la ficción: sea novela, teatro o cine es el reflejo de una época, la expresión de una sensibilidad cambiante. Quizá haya en la mente de cada persona ignorados rincones, receptores de ficción, que no discriminan lo antiguo de lo nuevo, lo culto de lo popular, lo experimental de lo consagrado, la literatura comprometida de la de evasión: solo es necesario que se produzca una resonancia, una sintonía, que no tiene por qué ser la misma en todas las personas, ni la misma en distintos momentos de la vida. Solo es necesario que el lector se conmueva.


Leí Intemperie en formato electrónico y luego lo compré en papel, que es como me gusta conservar los buenos libros.

Ingravidez


(Foto tratada. Fuente Internet)

jueves, 17 de octubre de 2013

Compositores olvidados

Carl Czerny (1791-1857) fue un compositor austriaco, discípulo de Beethoven, que puede ser considerado el padre de la moderna técnica pianistica y la base de toda una generación de pianistas que se extiende hasta nuestros días. Muchos de los estudiantes de Czerny, comoTheodor Leschetizky, Franz Liszt y Kullak Theodor también se convirtieron en maestros y han llevado adelante el legado de Czerny. Grandes pianistas modernos ( como Arrau y Barenboim) son el fruto de un árbol musical que se originó en Carl Czerny. Aunque solo es recordado por su labor pedagógica, Czerny tiene una obra extensa en la que figuran misas, sinfonías, conciertos y música de cámara, que en los últimos años empieza a ser conocida. Fue el primer músico que utilizó la palabra estudio para designar un tipo de composición pianistica. (Fuente Wikipedia)


Emil Bohnke (1888-1928) fue un compositor y director de orquesta alemán. Él y su esposa murieron en un accidente automovilístico cuando el compositor solo contaba 40 años. Su obra no es extensa, pero fue muy admirada en su época. Cultivó el Romanticismo en sus primeras composiciones, pero pronto se interesó por las innovaciones de la Segunda Escuela de Viena. Después de su muerte su música fue prohibida por el Tercer Reich, ya que su mujer, Lili von Mendelssohn, familiar del gran compositor Félix Mendelssohn, era judía. El hijo menor de Bohnke, Robert Alexander, tenía un año cuando perdió a sus padres. Cuidado por sus abuelos llegó a ser un considerado pianista. Solo en 2001, tres años antes de su muerte, consiguió realizar las primeras grabaciones de la música de su padre: un disco de obras para piano solo y el concierto para piano y orquesta.
(Gracias a Odeon (odeonmusic.blogspot.com.es) por descubrirme la música de Emil Bohnke). 

domingo, 13 de octubre de 2013

Cielo amarillo


Sobre la voz

Todas las voces tienen su belleza, pero en la voz de soprano y en la de tenor hay un magnetismo especial. Reside en los agudos. En las notas agudas hay algo sobrehumano, es como una sublimación de lo material, una transcendencia casi mística que se siente en lo más íntimo y nos sobrecoge. Y así como el clímax puede alcanzarse de diferentes maneras según se escuche una gran orquesta, un coro o un instrumento aislado, en el canto, el clímax se encuentra en las notas altas. 

Naturalmente no es lo mismo escuchar un agudo bien emitido que un agudo forzado, que más que conmover entristece. También influyen el color de la voz, la belleza del timbre y algo que es ajeno al cantante: cómo concibió el compositor esa  nota aguda. Si yo escucho, por ejemplo, el aria Ah, mes amis, de La fille du regiment, de Donizetti, en la que el tenor tiene que dar nueve Dos de pecho, siento admiración si el cantante lo hace bien, pero apenas me conmuevo. ¿Por qué? Porque a mi juicio esos agudos son casi gritos y están fuera de contexto. Creo que el agudo para producir esa conmoción a que antes me refería debe estar sabiamente integrado en la partitura, formar parte del contexto tanto musical como poético del aria. Así, en el aria A te o cara de I Puritani de Bellini, hay un sobreagudo (un terrorífico Do 4 #, si se respeta la partitura original) que es esperable y no parece un fuego de artificio. 

Es bien conocido que la mayoría de las notas sobreagudas de las óperas de Verdi no fueron escritas por el compositor, sino añadidas después para lucimiento de los cantantes. Pero nadie ha escrito agudos como Puccini. Leí en algún sitio que la música de Puccini era el pathos. (Pathos: íntima emoción presente en una obra de arte que despierta otra similar en quien la contempla). Estoy de acuerdo. Nada hay comparable a cómo nos transporta la música en el aria Che gelida manina de La Bohéme, desde el comienzo hasta la culminación (no el final) en un absolutamente necesario Do 4 que nos sobrecoge y hace que perdamos contacto con lo que nos rodea. Escuchen a Pavarotti en la grabación dirigida por Karajan (solo en esa). No hay nada igual. (Sin llegar a esa cima pero mejor que muchos, la interpretación del tenor Jonas Kauffmann).



viernes, 11 de octubre de 2013

Nocturno azul


La sombra del Scartaris

En la novela “Los Enamoramientos”, Javier Marías habla del olvido de Julio Verne en estos tiempos, nostalgia que comparto. También Almudena Grandes ha recordado a este escritor en su libro, "El lector de Julio Verne". Quizás Verne no fue un gran novelista, en el sentido literario de la palabra, pero escribió relatos maravillosos. Se ha dicho que sus personajes suelen ser planos, el bien o el mal están referidos a arquetipos, no refleja apenas pasiones humanas  y no hay en su prosa ninguna intención de innovar. Siempre he pensado que nada de esto le interesaba al escritor francés. Construía sus relatos sobre un motivo científico que daba a conocer, o si ya era conocido lo ampliaba, y todo lo demás le importaba un rábano: la trama, los personajes, el planteamiento y el desenlace de sus novelas surgían en función del leitmotiv científico. Motivo científico, pero también curioso, como podía ser atravesar la estepa siberiana o viajar en globo. A mí, sus novelas menos “científicas”, “La Vuelta al Mundo en 80 días” y “Viaje al Centro de la Tierra”, son las que más me gustaron, sin perjuicio de que muchas de las “científicas” fueran de igual modo entrañables. 

A menudo se califica a Julio Verne de precursor y padre de la Ciencia Ficción -junto a H.G. Wells, Olaf Stapledon, C.S. Lewis o Edgar Rice Bourroughs- lo cual es erróneo. Julio Verne no profetizó nada, siempre escribió sobre hechos científicos ya demostrados o a punto de demostrarse y, salvo error u omisión, jamás situó sus personajes en el futuro, ni lo utilizó para extrapolar de una época a otra nuestros conflictos sociales, y nunca habló de vida extraterrestre. A su manera, Julio Verne fue único y sus libros -al menos muchos de ellos- iluminaron mi infancia.

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Conoces a Valentina?



Valentina Lisitsa es una pianista nacida en Ucrania en 1973. En 1991, junto con su marido, también pianista, se trasladó Estados Unidos donde ganó un premio en Miami. En 1995 debutó en Nueva York. Sin embargo la progresión de su carrera no fue muy brillante y en 2007, con 34 años, pensó que solo llegaría a ser "otra pianista rusa rubia más". Desanimada, consideró la posibilidad de abandonar la música y trabajar como administrativa en Washington, pero un compañero le sugirió que grabara un video y lo publicara en You Tube. Valentina aceptó el consejo y realizó una versión de los Estudios de Chopin. Este vídeo alcanzó en You Tube la cifra record de 43 millones de visitas y el número uno de los vídeos clásicos de Amazon. A partir de entonces su ascensión ha sido fulgurante, aunque algunos críticos han censurado su poco ortodoxa manera de triunfar. Ha actuado en las mejores salas y firmado un contrato con la discográfica Decca.  Hay quien la considera la mejor pianista del momento actual. Escúchenla y juzguen.