sábado, 16 de mayo de 2015

Los cines de la Gran Vía

Cuando en este blog aparecen fotos que no son mías, siempre intento dar el nombre de su autor, y si son antiguas, quién las ha recopilado, o al menos quién me las envió. Nada de esto puedo decir en esta entrada, pero no dejaré por ello de agradecer el envío a mi anónimo comunicante. 














































jueves, 14 de mayo de 2015

Sexo, mentiras y cintas de vídeo


Tengo que votar. Me lo han repetido muchas veces: la abstención favorece a los grandes partidos, si no votas no puedes protestar... en fin, los preceptos del catecismo democrático. Así que tengo que votar, pero ¿a quién? Abro la ventana, observo el panorama electoral de mi país, cierro los ojos, los vuelvo a abrir. Cierro la ventana. La gente está endemoniada con los políticos. Con razón. Pero ser político, o sea dedicarse a la política, no es necesariamente malo (a lo mejor debería tachar esto último). Puede que haya políticos buenos en algún lugar, en algún tiempo... (creo que lo voy a tachar todo). Lo incuestionable es que ÉSTOS, los de ahora, son malísimos, peores imposible. No es que sean corruptos, que también, o mentirosos o canallas o incultos (Wert) o melifluos (Rajoy) ... es que no saben ser políticos, son absolutamente ineptos para desempeñar su trabajo. ¿Qué pasaría si pusiéramos a un veterinario a construir edificios y a un arquitecto a curar animalitos? Un desastre, claro. Pues esto es lo que hacen nuestros políticos, poner a Wert de ministro de cultura, por ejemplo. ¿Cabe mayor desatino? La incompetencia, Carmen, la incompetencia, que decía Franco (Juan Diego) en "Dragon Rapide", (Camino, 1986).

Tengo que votar, lo he prometido. ¿Pero a quién? Pasemos lista a ver que sale. El PP, cinematográficamente hablando, sería "Apocalypse Now" (Coppola, 1979) o "El Crepúsculo de los Dioses" (Wilder, 1950); además, entre sus filas están Bárcenas, "La gran evasión" (Sturges, 1963), Aznar "El Halcón Maltés" (Huston, 1941) y la trama Gürtel "Por un puñado de dólares" (Leone, 1964). Así que al PP no, pasemos a otro. Siguiendo con las analogías cinematográficas el PSOE podría ser "Lo que el viento se llevó" (Fleming, 1939) o "Hay un camino a la derecha" (Rovira Veleta, 1953), y su jefe, Pedro Sánchez, "Caballero sin espada" (Capra, 1939). Sin olvidar los reinados de Zapatero, "Forrest Gump" (Zemeckis, 1994) y González "El temible burlón" (Siodmak, 1952), y la gran esperanza del partido, Susana Díaz, "Horizontes de grandeza" (Wyler, 1958). Podría ser una alternativa, pero no me convence del todo.

Dejando a los nuevos para el final, nos quedan Izquierda Unida, "Odio entre hermanos" (Mankiewycz,1949), y UP y D, "En busca del arca perdida" (Spielberg, 1981), con la desafortunada Rosa Díez "Con la muerte en los talones" (Hitchcock, 1959). No parece un voto muy útil, pero nunca se sabe. ¿Y qué películas adjudicar a los recién llegados? En el caso de Ciudadanos está claro, "Sospechosos habituales" (Singer, 1995), porque  en sus filas "to er mundo e bueno", y  a su líder, el jovencito Ribera, le podríamos asimilar a "El extraño caso del Dr. Jekyll" (Fleming, 1941). Y nos queda Podemos, que en este tipo de analogías es una mina. Fíjense, Podemos se nos va derechito a "El enigma de otro mundo" (Hawks,Nyby, 1951) o a "El reino de los cielos" (Scott, 2005). Y de sus dirigentes no hablemos: Iglesias, "Solo ante el peligro" (Zinnemann, 1952)  y Monedero "El tercer hombre" (Reed, 1949).


La conclusión es que no hay conclusión. Iré a votar, porque es mi deber, pero luego me iré al cine.

viernes, 8 de mayo de 2015

EL RINCÓN DE LA ÓPERA - TENORES LIGEROS

La Bohéme. Acto II. Escenografía Franco Zefirelli.

Aunque los académicos distinguen la voz del tenor ligero de la voz del lírico, son muy escasos los ejemplos de cantantes que únicamente hayan cantado en una de estas dos categorías. Lo más frecuente en esta tesitura es el tenor lírico-ligero, cuya voz se adapta a ambos cometidos. La voz de estos tenores es la más aguda y ágil, aunque no muy potente, y es la más adecuada para el bel canto, ya que en estas óperas la orquestación es pequeña. El tenor ligero puro se denomina también tenore di grazia y su más genuino representante fue Tito Schipa. Estas voces son capaces emitir sobreagudos, es decir sobrepasar el Do5 (do de pecho) y alcanzar el Do#5 y el re natural. En el aria de Arturo credeasi, misera, de I Puritani, Bellini escribió un Fa5, nota inalcanzable con voz de pecho, aunque la historia cuenta que el tenor Rubini sí la alcanzó, pero naturalmente no hay grabación del suceso. Los cantantes modernos obvian esa nota diabólica y se conforman con emitir un Re sobreagudo. En una grabación dirigida por Bonynge Pavarotti cantó el Fa5 en falsete, pero no resultó muy convincente. Veamos dos ejemplos de este tipo de tenor.

En el primer vídeo escuchamos a Alfredo Kraus en el aria Spirto gentil, de La Favorita de Donnizetti. El fraseo, la regulación, la emisión y el squillante agudo son admirables en esta grabación, sin que se aprecie la nasalidad que a veces afeaba el canto del tenor. Fijense en  la regulación y el legato de la voz al enlazar d'onta mortal ohime, ohime...con Spirto gentil ne' sogni miei. Justo ahí respira.En cualquier caso Kraus fue un cantante más técnico que pasional, y entusiasmó más a los musicólogos que a las multitudes.


El segundo vídeo corre a cargo del peruano Juan Diego Florez, la mejor voz lírico-ligera de la actualidad. Parece seguir una carrera parecida a Alfredo Kraus, en el sentido de no abandonar el repertorio lírico para no oscurecer el timbre y prolongar así la vida de su voz. La técnica de Florez es magnífica, aunque sin llegar por el momento a la maestría de Kraus. Sin embargo el color y el timbre de su voz son más bellos. Escúchenlo cantar A te o cara, de I Puritani, de Bellini. Si en la grabación no se ha bajado medio tono la tonalidad (lo cual ocurre con demasiada frecuencia cuando se canta en directo), el agudo es un Do#5, que Juan Diego afronta con insultante facilidad.

jueves, 7 de mayo de 2015

Sin palabras. Tango.



De este dibujante chino desconocemos casi todo, ya que aparentemente quiere permanecer en el anonimato. Se llama Shangai Tango, o simplemente Tango, y sigue con brillantez la estela de los grandes dibujantes de humor sin palabras. Aporta una novedad, el transformismo, casi siempre con resultados enternecedores. Espero que sonrían.